A estas alturas no sé si le odio,
o simplemente odio quererle.
Ya hace tiempo que nos perdimos, en algún lugar. Y han cambiado muchas cosas. Me ha llovido mucho encima y he acumulado cosas con las que tengo que cargar. Supongo que he vivido alguna que otra decepción y no hubo noche en la que no te recordase. Me he dedicado a tacharte, a echarte a patadas de mi pensamiento y a volver a recordarte en cualquier sitio. En cualquier parada de autobús, entre colilla y colilla. Me he dedicado a recolectar todos nuestros momentos en un frasco transparente. Para tenerte siempre que quiera verte. En alguna parte. Aunque sea dentro de mi. Me he dedicado a jugar contigo en todos mis sueños, simplemente para que tu no hicieses lo mismo. Sin darme cuenta de que a veces, las adicciones son mucho mas grandes de lo que todos imaginamos. Hoy no valen los "yo controlo", "lo dejo cuando quiera". No, hoy no. Hoy solo valen las ganas de volver a tenerte, las ganas de volver a construir todo aquello que me he dedicado a derrumbar.
Que no soy Superman, que todavía me duele cuando no me miras, cuando no me hablas, cuando te veo con otras. Que tengo sentimientos, no soy de piedra, aunque quizá tú sí. Que es imposible no echarte de menos cuando no estás y no girarme si te vas. Que se me sigue acelerando en corazón cuando te nombran. Que no consigo odiarte por mucho que lo intento, y mucho menos olvidarte. Que me sigo muriendo por cada hueso de tu cuerpo. Que todavía me duele lo que pasó y tengo miedo de qué va a pasar. Que no sabes lo mucho que me jode que me hables de ella. Que no soy Superman...y parece que no te das cuenta.